Consúmela a tu antojo para dale color y sabor a tus comidas fritas, a la parrilla o al horno que llevan carnes y pollo.
Una vez que le agarres amor a tu receta de salsa BBQ (barbacoa) no tendrás necesidad de comprarla para untarla sobre chuletas, alitas y pollo asado.
Esta es una gran ventaja porque gastarás mucho menos, y a la vez, ganas experiencia en la cocina con la salsa barbacoa.
Este aderezo de origen americano se hacía en sus inicios con jitomate, vinagre, mostaza, chiles y salsas picantes. Te recomendamos preparar una gran tanda de salsa BBQ y dejarla en el congelador para que la uses con comodidad en toda la semana.